domingo, 15 de julio de 2012

Salvar la cara



Weidmann, presidente del Bundesbank, nos aconseja que pidamos el rescate como país porque España arrastra problemas que necesitan una actuación urgente, como la elevada tasa de desempleo. En enero de 2010 el paro en Grecia, antes del primer rescate, era del 11,7% ahora, después del segundo rescate, es del 22,5%. Así que no parece que el tema de los rescates ayude mucho a solucionar el problema del paro, más bien todo lo contrario. Querrá este hombre que nuestro paro se vaya al 50%. ¿Qué le hemos hecho a este tipo?

Entonces ¿por qué Weidmann nos lo recomienda? Pues porque este hombre nos odia, porque tiene la piel muy fina y porque es un cretino. Ya dijo en una entrevista a El Pais, que se mostraba exigente y molesto porque el Gobierno español presentó el rescate al sector financiero como una victoria. Y es que hay que tener cuidado con las medallas que nos pueden costar muy caras.

Claro, si Rajoy lo vende aquí como un triunfo, los otros pierden la cara en Alemania por quedan como unos torpes que se dejan engañar.

Weidmann, Weidmann, lo primero que debes saber es que aquí, en España ningún alemán perdió la cara ya que nadie se creyó la victoria de Rajoy, así que tranquilito. Otro asunto es lo que vendieron los alemanes en Alemania y si se lo creyeron o no los alemanes. Lo mismo éstos si creen a sus políticos.

Resumiendo, que lo que les importa a estos impresentables es quien salva la cara y lo demás les trae sin cuidado. Debería alguien informar a Rajoy que la próxima vez ni se moleste en pensar como salvar la cara porque no le queda ni un pelo de la barba por salvar. Lo que se presentó como una ayuda a los bancos sin contrapartidas para la ciudadanía – y a Polonia a ver el futbol- a pasado a acarrear una serie de medidas que nos exigen y que según dice el propio Rajoy, ya no tenemos libertad de acción. Vaya, vaya.

Otro salvamento de cara (no un lifting facial) es el que Carlos Fabra ha pretendido hacer al destacar, los valores, la ética y la responsabilidad social de su hija. Sí, sí la del “que os jodan”. Y si lo dice el señor Fabra no lo vamos a dudar nosotros. Supongo que la chica estará orgullosa de tener un padre defensor tan majo y con un aeropuerto para que juegue el nieto.

Por otro lado Fátima Báñez nos dice que "Habrá algunos que se resistan al cambio, pero la mayoría silenciosa de buenos españoles afrontarán los esfuerzos con aplomo y serenidad". Así que ya sabéis; ser de la mayoría ruidosa y/o afrontar estos cambios con indignación y desesperación os convierte automáticamente en malos españoles aunque no necesariamente en catalanes o vascos. ¡Ah! también dice que el Gobierno ha intentado hacer las reformas con sensibilidad. Si es que, voluntad sí que le ponen, lo que les falla es la idea tan pobre que tienen del significado de sensibilidad. Báñez toma nota: Propensión natural del hombre a dejarse llevar de los afectos de compasión, humanidad y ternura.

Estos ¿tuvieron vergüenza alguna vez en su vida? o ya nacieron sin ella.

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